Foto: Portada de Penguin Clásicos

Hay libros que jamás pasan de moda y que deberían leerse, por lo menos, una vez en la vida. Drácula, de Bram Stoker, es uno de ellos. El conde Drácula, que se mueve entre el erotismo y la fantasmagoría, se nos presenta a través de los diarios del joven abogado Jonathan Harker, Mina Murray (prometida de Harker), o el profesor Van Helsing, y nos cuentan como Jonathan Harker llega a Transilvania en viaje de trabajo para atender los asuntos de un noble rumano. Harker acaba convirtiéndose en prisionero del conde Drácula y se da cuenta de la horrenda naturaleza del conde rumano, cuyos planes son extender su poder por Europa y crear otros seres de su misma especie.

Bram Stoker

Bram Stoker, cuyo nombre real es Abraham (Bram) Stoker, se enfrentó a graves problemas de salud cuando era niño por lo que debió estudiar durante varios años en su propia casa al cargo de profesores particulares. En esa época, su padre, le contaba historias de misterio que en muchos casos estaban protagonizadas por fantasmas, lo que influyó posteriormente en toda su obra. A los siete años superó su mala salud y en 1864 logró ingresar en el Trinity College, licencieándose en matemáticas y ciencias con matrícula de honor en 1870.

Fotografía de Bram Stoker tomada hacia 1906

Drácula y Stoker

Drácula (1897) es la novela más reconocida de Bram Stoker a nivel mundial. En ella destacó todos los estereotipos del vampiro romántico y se ha convertido en un clásico de la literatura, aparte de conseguir estandarizar la imagen del vampiro victoriano. Según algunas fuentes la historia está basada en el personaje real Vlad Tepes, un príncipe rumano que ha pasado a la historia como Vlad el empalador.

Para crear el aspecto de Drácula, Bram Stoker, se inspiró en Henry Irving y en Franz Liszt. La novela nos muestra la eterna la lucha entre la luz (el bien) y la oscuridad (el mal). Oscar Wilde llegó a decir de ella que se trataba de la obra de terror mejor escrita de todos los tiempos, y que era la novela más hermosa jamás se había escrito. También recibió los elogios de sir Arthur Conan Doyle.

¿Sabías que Bram Stoker se casó con Florence Balcombe, una antigua novia de su amigo Oscar Wilde, con la que tuvo un hijo?