Coronado en camino al norte. Cuadro de Frederic Remington.

En el año 1528, frente a las costas de Florida, naufragó el barco de una expedición española liderada por Pánfilo de Narváez. Cuatro hombres sobrevivieron al naufragio. Estos hombres cruzaron a pie (durante ocho años) el sudeste de lo que actualmente es Estados Unidos y el norte de México hasta conseguir llegar a Sinaloa, donde se toparon con una aldea poblada por españoles. De esta expedición, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, escribió una crónica que lleva por título: Naufragios. En ella nos cuenta su aventura y la de sus tres compañeros; Alonso del Castillo Maldonado, Andrés Dorantes de Carranza y el esclavo que llevaba por nombre Esteban, conocido por Estebanico. (Este esclavo fue el primer hombre africano en llegar a los Estados Unidos de América). Esteban era un moro bereber natural de Azemor (Provincia de El Yadida, del actual Marruecos) Estos cuatro náufragos contaron los rumores que habían escuchadoa los indios sobre ciudades situadas al norte, abarrotadas, todas ellas, de minerales preciosos.

Después de escuchar las historias sobre los náufragos, fray Marcos de Niza, fue enviado por el virrey de la Nueva España para averiguar si había algo de verdad en aquellos relatos. Marcos de Niza regresó con información sobre las riquezas de siete ciudades de oro, conocidas por el nombre de Cíbola. Había obtenido esta información, al igual que Cabeza de Vaca y sus compañeros, de leyendas y relatos escuchados a los indios a lo largo de su viaje. Estas historias despertaron el interés de Francisco Vázquez de Coronado, gobernador de Nueva Galicia, que tomó la decisión, con el beneplácito del virrey, de ir en busca una de las legendarias ciudades.

Mapa de Nuevo México y La Florida (1656). Author: Sanson, Nicolas Publisher: Mariette, Pierre Date: 1656 Location: North America, Southwest, Old Dimension: 30 x 54 cm. CC BY 2.0

Francisco Vázquez de Coronado y Luján llegó a la Nueva España (actual México) en el año 1535 con sólo 25 años. Era natural de Salamanca, hijo de Juan Vázquez de Coronado y Sosa de Ulloa y de Isabel de Luján. Pronto se convirtió en el hombre de confianza Antonio Mendoza, primer virrey de la Nueva España, que lo nombró gobernador de Nueva Galicia por su habilidad para negociar con los indios.

La expedición, que estaba formada por 340 españoles y varios cientos de indios, comandados por Francisco Vázquez de Coronado, se puso en marcha en el año 1540. Recorrieron ciento cincuenta kilómetros antes de tener que buscar comida en Chametla, pero los indios de la zona organizaron una emboscada donde el segundo de Coronado, Lope de Samaniego, murió a causa de una flecha. Mientras esto ocurría, dos de los capitanes de Coronado, que se habían adelantado como exploradores, regresaron sobre sus pasos debido a que el terreno se volvía prácticamente intransitable y al mal tiempo que los acompañó durante su travesía. No habían encontrado el menor atisbo de una ciudad.

La expedición siguió rumbo al norte, siguiendo la costa de Nueva España, hasta llegar a Culiacán, en el actual estado de Sinaloa. Desde la nueva situación se organizó una fuerza expedicionaria más pequeña que, al mando de Tristán de Luna y Arellano, prosiguió más al norte.

En agosto de 1540 Coronado ordenó a su nuevo segundo, García López de Cárdenas, que se dirigiera junto a un grupo de hombres al oeste para intentar encontrar el río del que los indios Hopi hablaban. García López de Cárdenas disponía, según las órdenes de Vázquez de Coronado, de 80 días para ir y regresar de la expedición de búsqueda del misterioso río. Veinte días después de su partida el grupo de exploradores capitaneados por García López de Cárdenas descubrió, por primera vez para los europeos, el Gran Cañón del Colorado. No encontraron un camino para llegar hasta la orilla del río y abastecerse de agua, por lo que pronto comenzaron a tener problemas con las reservas de agua dulce y no tuvieron más remedio que regresar.

García López de Cárdenas tuvo el honor de ser el primer hombre europeo que contempló el Cañón del Colorado.

Coronado, anteriormente, también había enviado una fuerza expedicionaria al este, acompañada de un cacique que intercedía ante las tribus de indios que la expedición se encontraba mientras recorría río Grande (río Bravo para los mexicanos). Estos hombres encontraron un poblado llamado Tigüez, cerca de la actual ciudad de Santa Fe, en las orillas del río Grande. Enviaron un mensaje a Vázquez de Coronado solicitando un permiso para construir un campamento y que Coronado fuera a reunirse con ellos en ese lugar.

Foto: Daniel Vargas on Unsplash

La expedición española necesitaba ropa y reponer diferentes utensilios e intentaron comerciar con los indígenas, pero los indios se negaron. La tensión provocó que los indios comenzaran a matar los caballos de los españoles y la expedición fue atacada varias veces pero, por suerte, los hombres de Vázquez de Coronado se defendieron con éxito. Durante el invierno hubo varios altercados y enfrentamientos de tal magnitud que han llegado a llamar a este periodo; Guerra de Tigüez.

Después del invierno los guías indígenas guiaron a los exploradores de Coronado de poblado en poblado pero no hallaron ni rastro de piedras ni minerales preciosos. Encontraron, eso sí, un pueblo que en la actualidad conocemos como indios Wichita, cerca del actual Lindsborg, en Kansas, pero tampoco aquí estaban las riquezas esperadas. El pequeño poblado ni siquiera fabricaba joyas ni adornos con oro.

En 1542 la expedición regresó a Nueva España por la misma ruta por la que había partido dos años antes. Sólo cien, de los más de trescientos españoles y de los cientos de indios que emprendieron el viaje, regresaron vivos junto a Francisco Vázquez de Coronado.

Aunque la expedición fue un terrible fracaso, Coronado, continuó siendo Gobernador de Nueva Galicia hasta 1544. Después se retiró a la Ciudad de México, donde murió ese mismo año.

¿Y qué es Cíbola?

Cíbola siempre fue un reino legendario compuesto por siete ciudades y, las siete ciudades, como todas las ciudades perdidas, estaban repletas de riquezas. Durante la colonización española de América se suponía que este reino estaba en algún lugar del territorio conocido como Nueva España, actualmente México y el suroeste de Estados Unidos. La leyenda sobre las siete ciudades que conforman Cíbola se origina en España con la invasión de los moros, donde según la crónica, siete obispos salieron de España, cruzaron el mar y se establecieron en algún lugar de una tierra situada al oeste, fundando cada uno su propia ciudad.

La palabra Cíbola procede del antiguo nombre utilizado por los españoles para designar al bisonte. Denominaron así al reino de las siete ciudades porque suponían que el mítico reino llegaba hasta las praderas donde vivían, por miles, estos animales.

Fotograma de Indiana Jones y la última cruzada.

Una curiosidad: en la película Indiana Jones y la última cruzada, de Steven Spielberg, el joven Indiana Jones quiere arrebatar a unos ladrones de tumbas la Cruz de Coronado, una joya que supuestamente Hernán Cortés regaló a Vázquez Coronado en 1520.