Una de las cosas que más nos llama la atención de las abejas es su gran talento para organizarse y construir su colmena, su maravillosa forma hexagonal de construir un hogar; las celdas de los panales podrían ser cuadradas, de esta forma aprovecharían y mejorarían el espacio de la colmena, pero la forma cuadrada no se adapta al estado final de la abeja después de su metamorfosis. O circular (cilíndrica) esta forma sería una maravilla a la hora de criar a las pequeñas larvas de las abejas, pero con esta forma de construir no sólo perderían mucho espacio, también perderían mucho tiempo y recursos porque tendrían que emplear mucha más cera para crear el panal. Así que, sí, las abejas han escogido la forma perfecta para construir su hogar: hexágonos.

Las abejas construyen sus celdas con cera que segregan las abejas obreras de sus glándulas cereras. La cera de abeja es la sustancia ideal, creada de forma natural, para almacenar líquidos. No serviría para almacenar miel una sustancia como el barro que utilizan las avispas en sus construcciones.

Aunque no todas las abejas construyen una colmena para vivir. Existen muchos tipos de abejas y nos podemos encontrar con cientos y cientos de especies; a unas les gusta vivir solas, a otras les gusta tener su casa en agujeros del suelo, incluso hay algunas que no tienen aguijón.

Preparando una cámara de cría para una futura colmena. Imagen: revoloteo.es

La especie de abejas más conocida es, con toda seguridad, la abeja doméstica (Apis Mellifera) que puede formar colmenas de hasta 80.000 abejas. Estas últimas, las abejas domésticas, forman su colmena con tres abejas diferentes; la reina, que sólo hay una por colmena, las obreras que forman casi el total de la colmena y los machos (zánganos) que pueden llegar al 4% de la colmena y, dependiendo de la estación del año, puede ser que no encontremos ninguno en la colmena.

Y ya que estamos con la abeja reina ¿Hay un rey dentro de la colmena? Pues no. Los machos mueren al fecundar a la abeja reina. Los que no han llegado a fecundar a la reina son expulsados de la colmena por las abejas obreras cuando no son necesarios, es decir, los machos están en la colmena durante el periodo de reproducción de las reinas nuevas.

¿Y cómo llega una reina a la colmena? Esto mola. Y mucho.
Hay que tener en cuenta que deben darse ciertas circunstancias para que llegue una abeja reina a la colmena; por ejemplo que con el paso del tiempo la vieja reina deje de ser productiva. O que una colmena se haga demasiado grande y decida enjambrar, es decir, que parte de la colmena tiene que buscarse otro hogar y llevarse consigo una reina para poder sobrevivir como colonia, o que por alguna circunstancia la abeja reina muera y la colmena se quede sin reina. Bueno, pues si ocurre cualquiera de estas circunstancias, no pasa nada, las abejas obreras lo tienen todo previsto.

Para seguir adelante con el asunto de cómo llega una abeja reina a la colmena debemos hacer un inciso; necesitamos saber un poco más sobre la jalea real. Seguro que habréis visto, escuchado o incluso habréis probado este “super alimento”.
Pues, aparte de conocer sus increíbles propiedades nutricionales, deberíais saber que la jalea real es una sustancia secretada por las glándulas hipofaríngeas de las obreras nodrizas, que son las abejas más jóvenes de la colmena y que durante sus primeros quince días de vida se encargan de alimentar tanto a la reina como a las larvas que van saliendo de los huevos. Estas abejas jóvenes también son conocidas como abejas cereras por ser las que producen la cera para construir los panales. Bueno, pues estas abejas son las únicas capaces de producir jalea real. (Si tenéis la oportunidad de ver un panal con abejas reconoceréis a las abejas nodriza porque son las que siempre están al lado de la cría, para que no les falte de nada a las futuras abejas. Todas las crías de la colmena son alimentadas con jalea real, ojo, sólo durante tres días. Y aquí volvemos al punto anterior. ¿Cómo llega una reina a la colmena?

Abejas guardando polen en la colmena. Imagen: revoloteo.es

Cuando hace falta una reina en una colmena las obreras escogen una larva de menos de tres días de vida y comienzan a alimentarla a base de jalea real. Pero no sólo durante tres días como al resto, la alimentan con jalea real durante mucho más tiempo, de hecho, la reina es alimentada de jalea real toda su vida. Al alimentar a una larva con jalea real durante un largo periodo de tiempo se produce un rápido desarrollo en su metamorfosis y de esa larva, alimentada a base de la jalea producida por las siempre amables abejas nodrizas, surge una nueva y fuerte reina de la colmena que se encargará de poner huevos y hacer crecer la colonia.