Imagen: John Seymour. (Recogida en Infoguerra-WordPress.com)

John Seymour fue un genial escritor, además de locutor, ecologista, y activista. Se rebeló contra el consumismo, la industrialización, los organismos genéticamente modificados, las ciudades y los coches. Fue un gran defensor de la autosuficiencia, de la horticultura y cuidado de la Tierra, así como de la independencia de las personas y de la responsabilidad personal.

En 1934, a los 20 años, viajó a Sudáfrica, donde desempeño multitud de trabajos; peón agrícola, marinero y, más adelante patrón de barco pesquero. Después viajó a Rodesia del Norte (Zambia) donde trabajó como ayudante de ingeniero de minas, oficial de ganadería para el servicio veterinario del estado y hasta llegó a trabajar como inspector para el departamento del juego en el valle del Río Luangwa. Aunque lo más destacado fue la temporada que pasó con los bosquimanos donde, aparte de hacer buenos amigos, aprendió todo lo que pudo sobre la vida de los pueblos cazadores y recolectores.

Cinco años después de su llegada al continente africano, Seymour llegó a Kenia, donde se alistó con el Kenya Regiment. Luchó contra los italianos en la Campaña de Abisinia (Etiopía), luego su regimiento fue destinado a Ceylan (actual Sri Lanka) y luego a Birmania donde los aliados luchaban contra los japoneses. Cuando acabó la guerra Seymour no pudo disimular su malestar al enterarse que los aliados habían utilizado bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Después de la guerra viajó a la India donde aprendió el funcionamiento de las granjas de subsistencia, granjas que se desarrollaban con normalidad en la época sobre todo en el este de Europa y en Asia. La experiencia en este último viaje le llevó a escribir su primer libro: El largo camino a la India, que vio la luz en el año 1951.

Tres años después de la publicación de su primer libro John Seymour tenía su residencia a bordo de un velero tipo Smack (velero inglés destinado al transporte de pescado). En esa época se casó con Sally Medwoth, una artista australiana especializada en cerámica y, con ella, navegó por el Reino Unido y los Países Bajos. Estas travesías fueron el origen de “ Navegando a través de Inglaterra”.

Después de tener a su primera hija dejaron el mundo del mar y alquilaron un par de hectáreas de tierras en el condado de Suffolk, Inglaterra. Allí comenzó su iniciación en el autoabastecimiento. Su primera experiencia en la autosuficiencia le llevó a escribir La grasa de la tierra, que fue publicado en el año 1961.

A finales de la década de 1960 Seymour se unió a Herbert Read, Edward Goldsmith y Ernst Friedrich Schumacher para escribir una serie de artículos para la revista Resurgence. La revisa, editada por John Papworth, desapareció en el año 1970.

Manual práctico de la vida autosuficiente. Un clásico de de John Seymour

En 1976 se publicó: Libro Completo de la Auto Suficiencia, una guía para reales o imaginarios downshifters (gente que abandona trabajos estresantes y competitivos para llevar una vida sana y autosuficiente).

Entre la década de 1970 y 1980 realizó varios programas de televisión entre los que destaca la serie producida por la BBC; Lejos del Paraíso (junto a Herbert Girardet) donde muestra el impacto del ser humano en el planeta.

John Seymour trabajó y residió en diferentes granjas a lo largo de su vida pero fue en la granja de Gales donde comenzó a recibir a personas de todo el mundo, que buscaban ayuda para conseguir una forma de vida minifundista. Estas visitas desembocaron, cuando Seymour se fue a vivir a al condado irlandés de Wexford, en la fundación de la Escuela para la Auto-Suficiencia.

En el año 1999, sufrió una demanda judicial por dañar una plantación de remolacha transgénica de la multinacional Monsanto. En el juicio Seymour declaró ante el juez que los daños de la remolacha transgénica eran obra, sin lugar a dudas, de hadas y duendes. El juez, enfadado, dijo que los duendes y las hadas no dejan huellas de botas sobre la tierra. Seymour se mantuvo firme y replicó que eso era porque los duendes, para evitar la demanda, irían disfrazados. Fue condenado a pagar una multa mínima.

John Seymour pasó los últimos años de su vida en la granja de Pembrokeshire, junto a la familia de su hija.