Imagen: Greenpeace. Greenpeace.org/es/

Que nuestros políticos no tienen el menor interés en realizar una gestión inteligente del agua es algo evidente. Sólo hay que mirar a nuestro alrededor para ver cómo está el panorama. Muchas organizaciones ecologistas se han hecho eco de esta deficiencia, la última Greenpeace, que ha desplegado una pancarta gigante donde denuncia la pésima gestión del agua en Andalucía.

Greenpeace pone en evidencia la falta de previsión de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir al anunciar que las reservas de agua son inferiores a las del 2017 y, al igual que ese año, y ante el peligro de entrar de nuevo en un periodo de sequía, la Confederación Hidrográfica no ha establecido restricciones para el mayor consumidor de agua de la región: la agricultura intensiva de regadío.

Según la organización ecologista el regadío intensivo consume, agarraros, el 87% del agua de la cuenca. Ahora mismo, en Andalucía, se riegan la friolera de 845.986 hectáreas siendo un 74,77% del agua de origen superficial y un 24,73 % de origen subterráneo.

Gráfico: JMÁlvarez/Revoloteo.es

De no tomarse medidas inmediatamente como, por ejemplo, controlar el agua que se está derivando para regar intensivamente, podemos encontrarnos a finales de la primavera con serias restricciones para el abastecimiento humano y graves afecciones a los ecosistemas acuáticos”, ha declarado el responsable de la campaña de aguas de Greenpeace, Julio Barea,

Greepeace presenta una serie de propuestas para mejorar la gestión de agua en Andalucía, que, por cierto, bien se podrían aplicar a otras regiones:

  • Paralizar cualquier nuevo regadío y plan de disminución de zonas de regadío.
  • Aumentar y mejorar la depuración y regeneración/reutilización de aguas depuradas.
  • Implantar caudales ecológicos atribuidos con criterios científicos en los cursos fluviales según lo establecido en la planificación hidrológica y la Directiva Marco del Agua, y revisarlos en función de la evolución de las variables climáticas.
  • Mejorar en la calidad del vertido de las aguas residuales tras la deficiente depuración de sus principales municipios a los ríos y costa.
  • Controlar y cerrar pozos y extracciones ilegales de agua.
  • La interconexión de las redes de abastecimiento sólo debe hacerse en casos excepcionales como medida para garantizar el abastecimiento de agua potable, sin que ello conlleve a un trasvase permanente entre cuencas. Además, no debe reducir de modo irreversible el caudal ecológico aguas abajo del punto de captación.
  • Abandonar cualquier plan para construir nuevos embalses.
  • Revertir todos los procesos de privatización en la gestión municipal del agua volviendo a un modelo de gestión pública.

¿Más información? https://es.greenpeace.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2018/11/Propuestas_de_Greenpeace_Elecciones_Andaluci%CC%81a_2018.pdf (Propuestas de Greenpeace en las elecciones al parlamento Andaluz)