Tienen dientes de marfil y, en otras épocas, era normal encontrar artesanos que tallaban esos dientes para convertirlos en objetos decorativos. Hace años se cazaba sin tregua a estos magníficos animales y se les temía por su ferocidad, pero en realidad no eran tan fieros como los pintaban, aunque, eso sí, para defender a sus crías un cachalote es capaz de embestir una embarcación. Y quién no.

Por suerte, y aunque no se conoce el número exacto de cachalotes que hay en el mundo, las expectativas de este fantástico animal parecen ser un poco más halagüeñas que las de otras especies de mamíferos marinos. Los cachalotes están protegidos en casi (casi) todo el mundo y su caza comercial prácticamente ha cesado. Aún así, los cachalotes, corren peligro gracias, como no, al ser humano. A veces estos animales se enredan con las líneas de pesca o chocan sin querer con los barcos que navegan por su misma zona. También corren un serio peligro por la ingestión de desechos marinos y la contaminación química.
Para la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) el cachalote se encuentra como “especie vulnerable” pero en Estados Unidos lo etiquetan como «en peligro de extinción«

Según algunos estudiosos el nombre cachalote deriva de la palabra «diente», del francés antiguo, que suena parecido a «cachau», aunque el origen de esta palabra es más bien incierto. Suponemos (sin criterio alguno 🙂 ) que esta vieja palabra francesa se acerca bastante porque, nuestro amigo el cachalote, es el animal con dientes más grande de nuestro planeta. Ojo, que pueden tener más de 20 dientes en cada una de las hileras de la mandíbula inferior y, atención, pueden llegar a pesar hasta un kilo (¡cada uno de sus dientes!). Otra cosa sorprendente es que todavía no se sabe realmente para qué usan sus dientes; los más avispados dirán que para cazar y comer a los calamares. Pero ante esta afirmación, nada descabellada, hay que tener en cuenta que existe un registro de cachalotes sin dientes y, esos cachalotes, estaban bien alimentados, lo que hace suponer que sus dientes no les eran totalmente necesarios para comer. Puede ser, según otra teoría, que sus poderosos dientes sirvan para disuadir a cachalotes machos en épocas de celo y esto explique las cicatrices de dientes que presentan algunos ejemplares.
(En la mandíbula superior también tienen dientes pero son muy primarios).

Los dientes de la mandíbula inferior encajan en las muescas de la mandíbula superior. Imagen: Wikipedia.

El cachalote es uno de los mamíferos marinos capaz de sumergirse a mayor profundidad. Según algunas investigaciones pueden llegar hasta los tres mil metros de profundidad y aguantar bajo el agua hasta hora y media. Aunque estas son las máximas mediciones y en casos muy particulares; lo normal es que se sumerjan a unos cuatrocientos metros, que ya está bien, y aguanten bajo el agua una media hora. (Estas inmersiones tan formidables los suelen poner en peligro tanto por el riesgo de ahogarse como por quedar enredados en los cables submarinos que recorren los océanos). Están completamente adaptados a los descomunales cambios de presión que se producen en sus inmersiones; su caja torácica es extremadamente flexible permitiendo el colapso pulmonar, restringiendo, de esta forma, la entrada de nitrógeno en los tejidos. También la mioglobina, una proteína que almacena oxígeno, es mucho más abundante en los cachalotes que en los animales terrestres. (Las mayores concentraciones de mioglobina se encuentran en el músculo esquelético y en el músculo cardíaco). El órgano del espermaceti también puede jugar un papel para ajustar la flotabilidad.

¿Órgano del espermaceti?

En la gigantesca cabeza (en la frente) de los cachalotes está el órgano del espermaceti. Es una cavidad que contiene una cera o aceite blanquecino que se conoce también como «blanco de ballena» que tiene como función más probable ayudar a ajustar la flotabilidad de las ballenas. Antes de la inmersión, el agua fría, hace contacto con la cavidad y solidifica la cera permitiendo al cachalote sumergirse con más facilidad. Este mecanismo, al parecer, puede servir igualmente como una especie de ariete a la hora de luchar contra otros cachalotes. Esta última teoría también podría ayudar a explicar la defensa de los cachalotes, en forma de embestida, contra los primeros balleneros.
Y, por cierto, el espermaceti se ha usado sobre todo para la industria cosmética. También para fabricar velas y lubricantes, entre otros productos.

Otro asunto que no se tiene muy claro es por qué la cabeza del cachalote es tan grande respecto a la mandíbula inferior; se supone que toda la capacidad para la ecolocalización (capacidad de conocer un entorno por medio de la emisión de sonidos ) se encuentra en su cabeza.

¿Os gustan las historias del mar?

Moby Dick
Chaqueta Blanca
Benito Cereno

Pues nada, esperamos que hayáis aprendido mucho sobre los fascinantes cachalotes.

(A nosotros, nos parece increíble que casi se extinga un animal para conseguir cosméticos y aceites lubricantes).